Es una planta bulbosa originaria de Europa que se cultiva principalmente por sus elegantes y vistosas flores. Siembra en otoño (marzo a mayo), para que florezcan en primavera (septiembre a noviembre). Necesitan un lugar soleado o con semisombra. Idealmente, deben recibir al menos 4-6 horas de sol directo al día. Prefieren suelos bien drenados, sueltos y ricos en materia orgánica. Si el suelo es muy arcilloso, mezcla con arena o compost para mejorar el drenaje.
Planta los bulbos a unos 10-12 cm de profundidad y separados por unos 10-15 cm entre ellos. Coloca el bulbo con la punta hacia arriba. Cubre con tierra y riega ligeramente después de plantar.
Mantén el suelo ligeramente húmedo, pero evita el encharcamiento. Durante el invierno, el riego natural suele ser suficiente en la mayoría de las regiones de Chile. Cuando las flores se marchiten, corta solo la flor, dejando el follaje hasta que se seque completamente, ya que esto ayuda a nutrir el bulbo para la siguiente temporada. En zonas muy lluviosas, considera desenterrar los bulbos una vez que el follaje se seque, y guárdalos en un lugar seco hasta la próxima siembra.




